La entrada de Silva titulada Tecnología e Educação me motivó a refexionar sobre la importancia y la relación entre tecnología y metodología.

 

El buen maestro es bueno con o sin tecnología, repiten, sin pensarlo dos veces, padres, maestros, Directores de escuela, Directores regionales y Secretarios de Educación. En una ocasión me hicieron la pregunta sobre qué era más importante para el aprendizaje: la tecnología o la metodología. Ambas tienen la misma importancia. No deja de estar curioso que mientras en la Academia y en la preparación magisterial se enfatiza la Metodología, poniendo en cuarentena la Tecnología, en las Redes sociales y Blogs sólo se habla de Tecnología.
Una misma cosa puede hacerse de varias formas (Metodología) y con distintas herramientas (Tecnología). No hay manera de hacer algo, aunque sea enseñar y aprender, sin nada, sin tecnología. Si se aprende haciendo cosas, se aprende con tecnología y metodología, no con tecnología o metodología. La tecnología acompaña al ser humano desde los albores de la humanidad, como la sombra al viajero.

Pensar las tecnologías como herramientas

El término tecnología, de origen griego, está formado por tekne (“arte, técnica u oficio”) y por logos (“conjunto de saberes”). Se utiliza para definir al conocimiento que se materializa en artefactos, procesos y sistemas que permiten ofrecer productos y servicios que contribuyen a mejorar la calidad de vida y modificar el medio ambiente, con el objetivo de satisfacer las necesidades humanas. Estos productos pueden ser de carácter físico, como una herramienta, o no físico, como una estructura organizacional o un programa de computador. Los artefactos, como manifestación de la tecnología, son herramientas, aparatos, dispositivos, instrumentos y máquinas, entre otros.
Tecnología = proyección del ser humano: Con qué.

No hay metodología sin tecnología

Metodologías, del griego methodos (camino, vía), hace referencia al medio utilizado (modo ordenado y sistemático de proceder) para llegar a un resultado o fin determinado. Modo de obrar que una persona tiene habitualmente. Conjunto de reglas y ejercicios destinados a enseñar una actividad, un arte o una ciencia.

Metodología = Camino: Cómo.

Hay tecnologías que conllevan una metodología específica, consustancial, de tal forma que si no está presente le va la vida. Por ejemplo, las Redes sociales virtuales (tecnología) no son redes ni funcionan como tales sin relaciones, sin participación y sin colaboración (metodología).

Si la tecnología y metodología fueran factores determinantes para el aprendizaje, éste ya se hubiera resuelto hace mucho tiempo. Los tensores que disparan el éxito o fracaso en el aprendizaje no están en el entorno, radican en las entrañas del individuo, nada menos que en la voluntad o el querer (las ganas). Cuánta alma de verdad tiene aquella frase de las ideologías del 60, aprende el que quiera aprender, y su antecesora la necesidad crea el órgano, es decir, el cómo y el con qué, la metodología y la tecnología.


A medida que avanzaba el vídeo, yo esperaba un cambio hacia tecnologías controladas por el estudiante y no una tecnología controlada por el administrador desde su despacho de la escuela o por el maestro(a) desde el control de mandos. Lo que cambia aparentemente en este vídeo es la tecnología; no cambia la actividad de aprendizaje (memorización) ni la metodología (canto de la tabla de multiplicar). El cambio de la tecnología (Pizarra negra por Pantalla blanca-Proyector-Powepoint y ordenadores –el gran distractor– en los pupitres) es un paso en falso, un cojebobos de alguna compañía que quería salir del equipo y del software. Prácticamente no hay diferencia, aparte del costo, entre la pizarra negra y la blanca pantalla-proyector. Ambas tecnologías son representativas de un control de la enseñanza por parte de la administración y de un estado de subordinación del magisterio y de los estudiantes. El proceso de enseñanza y aprendizaje se libera el día que se equipe al estudiante, no al salón. En una de las escenas, al Director se le prende la bombilla cuando descubre en qué puede gastar el presupuesto casi vencido.

¿Qué sucedería si ponemos al estudiante, en lugar del maestro(a), a representar y danzar lo que canta, levantándose del pupitre y dejando de mirar la pantalla del ordenador? ¿Qué sucedería si pedimos a los estudiantes que bajen una samba y a su ritmo cantaran y danzaran la tabla de multiplicar, como lo hacían nuestros ancestros, los Taínos?
 
Así quedaría el esquema modificado del vídeo (las modificaciones están en letra color rojo):
  1. Qué hacer (Objetivo): memorizar la tabla de multiplicar.
  2. Con qué hacerlo (Tecnología): En lugar de usar la Pizarra, Pantalla-Proyector-Powerpoint o PDI, se utilizaría el equipo propiedad de los niños (iPods, iPads, Celulares…) para bajar una samba y tocarla (radio, tocadiscos, tocaipods).
  3. Cómo hacerlo (Metodología): Cantando y danzando.
Personalmente propondría cambios en el “qué hacer”: sustituiría memorizar por aplicar, convirtiendo el salón de clase en un mercado en el que los estudiantes asumirían los roles de comprador y vendedor, o creando una tabla de multiplicar en equipo con imágenes o caricaturas animadas, “flash card” electrónicas, carteles digitales, etc. También modificaría el “con qué hacerlo” (Tecnología), colocando en manos del estudiante (el arquitecto), no en manos del maestro (el observador), las herramientas apropiadas para construir la actividad.

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